lunes, diciembre 06, 2010

'Solo soy la sombra'


Ya solo soy la sombra de tu ausencia,
una oscura mitad que se acostumbra;
dulce granada abierta en la penumbra,
madura a tu rigor. Sorda existencia.

Desmayado vivir, ciega obediencia
que la memoria de tu voz alumbra.
Pupila fiel; ojo que no vislumbra
su cielo. ¡Ángel caído a tu sentencia!

Desterrado de asombros y colores
beso mi cicatriz y la humedezco
en salobres cristales lloradores.

Me aclimato al olvido que padezco.
Ya los agudos garfios heridores
la inútil apagada carne ofrezco.


Emilio Ballagas, Cuba, 1908

viernes, noviembre 19, 2010

'Bordas de hielo'


Vengo a verte pasar todos los días,
vaporcito encantado siempre lejos...
Tus ojos son dos rubios capitanes;
tu labio es un brevísimo pañuelo
rojo que ondea ¡en un adiós de sangre!

Vengo a verte pasar; hasta que un día,
embriagada de tiempo y de crueldad,
vaporcito encantado siempre lejos,
¡la estrella de la tarde partirá!

Las jarcias; vientos que traicionan;
¡vientos de mujer que pasó!
Tus fríos capitanes darán orden;
¡ y quien habrá partido seré yo...!



Cesar Vallejo*


Cesar Abraham Vallejo Mendoza*
nació en Santiago de Chuco, Perú, en 1892. En 1918 publica su primer libro de poemas: Los heraldos negros. En 1920 es acusado injustamente y encarcelado durante 112 días. En 1922 publica Trilce; un año después, publica algunas prosas y viaja a París.

En 1928 viaja a la Unión Soviética y a su regreso a París rompe con el APRA. En 1929 regresa a la Unión Soviética y un año después viaja a España. Regresa a París pero es expulsado por razones políticas; se translada entonces a España de nuevo.

En 1931 publica su novela Tugsteno. Viaja de nuevo a la Unión Soviética y se inscribe en el Partido Comunista de España. En 1932 regresa a París y vive en la ilegalidad. En 1937 asiste al Congreso de Escritores Antifascistas en Madrid.

Murió en Paris, un día del cual tenía ya el recuerdo, en 1938. En 1939 se editan, de manera póstuma, los Poemas humanos.

jueves, octubre 07, 2010

Mario Vargas Llosa


'POEMA PARA LA EXORCISTA'

Mi vida parece sin misterio y
monótona
a quienes me ven
de paso a la oficina
en las mañanas apuradas.
La verdad es muy distinta.
Cada noche debo salir a pelear
contra un espíritu malvado
que, valiéndose de
disfraces -perro, grillo,
nube, lluvia, vago,
ladrón- trata de
infiltrarse en la ciudad
para estropear la vida humana
sembrando
la discordia.
A pesar de sus disfraces yo
siempre lo descubro
y lo espanto.
Nunca ha conseguido engañarme
ni vencerme.
Gracias
a mí, en esta ciudad
todavía es posible
la felicidad.
Pero los combates nocturnos me
dejan exhausta y magullada.
En pago de mis
refriegas contra el enemigo,
les pido unas sobras
de afecto y amistad.


Nueva York
noviembre de 2001

Mario Vargas Llosa

Jorge Mario Pedro Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 28 de marzo de 1936), más conocido como Mario Vargas Llosa, es un escritor peruano nacionalizado español y uno de los más importantes novelistas y ensayistas en lengua española de su tiempo y Premio Nobel de Literatura 2010, por su "cartografía de las estructuras del poder y sus mordaces imágenes sobre la resistencia, la sublevación y la derrota individual".

miércoles, octubre 06, 2010

'Buenos Aires'


Los cielos llenos
de estrellas como centellas
en tus aires buenos...

Delores Pires
In Vôo - Fundação Cultural de Curitiba-1987-

jueves, septiembre 23, 2010

RECUERDOS DE UN PARQUE

«Los árboles mueren pero el sueño prosigue»
EZRA POUND

«muerte, riquísima te veré cuando
de esto sólo seas dueña»
E. E. CUMMINGS

Bendito parque, nobles alamedas
que un velo de lluvia desvanece
en el poniente de oro, estampa
señorial, apacible, como fuera
del tiempo, bálsamo que mitiga
en la paz de sus bancos y paseos
dolores e inquietudes
del alma. Bajo tu melancólica arboleda
eres amparo de quien, hijo
del mismo Dios que tú, tan sólo vive
o tan sólo quisiera
vivir para oficiar, para celebrar
la Belleza.


José María Álvarez
De: Museo de Cera

MORIR COMO LOS BARCOS

(Playa blanca - Cartagena España)


«Leo durante gran parte de la noche, y en el invierno parto hacia el sur»
THOMAS STEARNS ELIOT


Si la suerte o los dioses
tienen dispuesta mi partida
bajo otros cielos,
su voluntad sea mía.
Mas si puedo pedir,
que la luz de mis ojos
se ponga contemplando este paisaje,
las antiguas playas,
la vieja mar
junto a la que nací.


José María Álvarez
De: Museo de Cera
(Cartagena (España)-31 de Mayo de 1942)

jueves, septiembre 09, 2010

'De la propensión a los silencios largos'


Llena de oscuridad mi boca es una piedra
en su inmovilidad oculta a los absurdos.

Huyo de mi lengua como de la ira
espanto las palabras para que no se posen
en el labio del niño que duerme
ignorando catástrofes y circos.

Las espinas de lo dicho
inundan la enorme gravedad del participio
y ningún verbo es voluntario
para rescatar el juicio o el prejuicio.

Acomodada entonces
en mi oficio transitorio de partícula
voy pareciéndome a la noche
protectora de ensombrecidos seres
que mataron el hambre con acentos
y calmaron su sed en los sepulcros.

El silencio es un pez en mi cabeza
felizmente alimentado con todas las palabras que no dije.

Consuelo Tomás
(1957, Bocas del Toro, Panamá)

sábado, agosto 21, 2010

Pueblo


La piedras son tiempo
El viento
siglos de viento
Los arboles son tiempo
las gentes son piedras
El viento
vuelve sobre si mismo y se entierra
en el dia de piedra

No hay agua pero brillan los ojos


Octavio Paz
en 'Ladera Este'

jueves, agosto 05, 2010

'Aprendizaje'


Aquí y allá aprendemos cautamente
en el río / en la noche / en la fatiga
a vivir glorias o a morir de pena
en el rumbo mejor o a la deriva

no está mal ser humilde por las dudas
y dejar el fulgor para otro día
(en un comienzo el corazón callaba
sólo después supimos que latía)

aprender es un rito una costumbre
no le hace mal a nadie ni se olvida
aprende quien asciende hasta la cresta
pero también quien busca entre las ruinas

aprender es abrirse a los afanes
y ¿por qué no? también a la utopía
la enseñanza es enjambre y sus gaviotas
se posan en el alma sorprendida

sabemos que aprender tiene su riesgo
y puede convertirnos en ceniza
pero no importa / hay que aventurarse
aunque eso no les guste a los de arriba

hay que saber del tiempo / hora por hora
porque vivir no es una lotería
dame esa mano que me enseña siempre
y vayámonos juntos por la vida

Mario Benedetti

jueves, julio 29, 2010

'Montes Grises'


La ventana está abierta.
Mis ojos salen en busca del infinito y mi mirada es bloqueada por la cortina gris que está allí delante.
No veo nada más que los montes.
Siento apenas la oscuridad... y
Sudo frió.
Estoy mareado.
Detenido en este espacio sin nada que me aleja del horizonte.
Distante del infinito.
Lejos de la realidad que no es la mía, y preso en esta ficción que muchos llaman existencia.
Yo aquí, los montes grises y nada más.
Los montes grises, yo, todo.
En algún lugar la vida; allí los montes grises y yo perdido.
Disperso en la vida que no veo por culpa de ellos: De los montes grises.
La vida extraviada en algún sendero entre yo y el después de los montes.
Una vida que no quiero ver y está justo entre cualquier otro lugar y yo.
Vida gris.
Oscura vida.
Mi vida sin color.
Los montes prosiguen en un sueño perpetuo.
Mantengo la ventana abierta.
Cerro los ojos y
Inhalo el olor de la pesadilla.
Me ahogo.
Estoy dentro de una armadura: ciego, sordo y mudo.
No percibo la danza de los árboles.
No oigo el canto de los pájaros, y siquiera escucho el viento.
Todo es gris.
No...
Entre yo y el más allá
Existen los montes grises.
Estés, que están allí delante.
Los que están en todos los lugares.
Un gris que está aquí, dentro de mí.
Díos, el sudor aumenta.
Veo dentro y veo fuera.
No veo nada.
Todo es oscuro.

La culpa es de la frontera que me separa del infinito.
Ellos son responsables: los montes grises.
Ella: la densa vida.
¿Vida?
Una lágrima solitaria camina por mi cara.
Ahora otra, más una y el llanto es inminente.
Lloro la confusión de mis ojos.
Reclamo la ceguera de mi alma.
Peleo contra el salvaje peso del gris de los montes.
Lucho contra el negro de mi vida.
Todo es extraño.
Montes que no veo.
Rocas en mi camino.
Colores que desaparecieron.
Abro los ojos.
Ayer y el futuro: cosas invisibles...
Por veces me gustaría no ver nada.
En otras, cuando veo los montes grises añoro el arco-iris (el colorido de la existencia).
Todo es oscuridad…
¿Dónde estás?, Vida.
Quizá, tras el gris de los montes...
De estos montes que de verdad son verdes,
Pues gris, está mi corazón.
El corazón que late un colorido que no veo.
UN COLORIDO QUE NO QUIERO VER...


José Eduardo S. de Miranda

*José Eduardo S. de Miranda,
doutorando em Direito pela Universidad de Deusto, em Bilbao (Espanha), doutorando em Relações Internacionais pela Universidad del País Vasco (EHU), mestre (Estudios Avanzados) em Direito Comercial, pela Universidad de Deusto, especialista em Direito Comercial, especialista em Metodologia do Ensino Superior, professor do curso de Direito e coordenador acadêmico das Faculdades Integradas Norte Capixaba.
ES- Brasil.