martes, enero 08, 2013

''En la prisión''

Uno – dos – tres… ocho de largo,
Dos pasos es la medida de la arista.
La vida pende sobre mí como un signo de pregunta.
Uno – dos – tres… quizás otra semana.
Quizás a fin de mes aún me encuentre aquí.
Mas tambaleando sobre mi cabeza: la nada.
Y ahora, en julio, cumpliré veintitrés…
He apostado a lo que más importaba.
El dado rodó. Y perdí.

Hannah Szenes

jueves, septiembre 20, 2012

''''Recodo azul''

Hay caminitos tristes, retorcidos,
por donde vamos siempre
cabizbajos y solos...
donde hay recodos hondos como nidos,
donde hay nidos de sedas
y cabecitas de oro...

Caminitos tan nuestros, donde entramos
con devoción fanática y humilde...
caminitos divinos,
que nos llevan tan lejos
del ambiente grotesco en que vivimos!

Una tarde lluviosa
penetré a otros caminos:
hallé algunos tan tristes
así como los míos,
donde dejó su paso
la sangre de una huella...
Otros solos... tan solos,
que no tienen más lumbre
que dos ojos oscuros,
lejanos como estrellas...!

María Antonieta Le-Quesne

*María Antonieta Le-Quesne (1895 - 1921). Poeta chilena tempranamente fallecida. No publicó en vida. Colaboró en 1918 en la revista "Selva Lírica" dirigida por O. Segura Castro y j. Egaña. En 1920 fue secretaria de la revista literaria "Siembra".

jueves, julio 05, 2012

''De un gato nostálgico''


Era mi gato un sabio ensimismado.
Distinguido y gentil, parsimonioso,
como si el día fuese el umbral de su reino,
fluía hacia la noche en su sombra de lujo
con la inmortalidad brillando en las pupilas.

Fue un delicado amigo, afable siempre
a cualquier sugerencia de mis gestos.
Al acostarme, libre ya de mi compañía,
subía a la inquietud de la azotea
para ver la gran luna y las constelaciones.

Así, noche tras noche, perseguía un misterio,
noche tras noche oía el latido de plata
de una extraña presencia que le traía el aire.
Era un canto sensual, un leve trino,
música de otro tiempo o quizás de otra vida
que apenas recordaba, de cuando fuera pájaro.
Qué nostalgia del aire, que ardor de ondas celestes,
de vuelo azul y cegadoras plumas.

Volvió a soñar en ser fugaz estrella,
fuego verde en la estela del relámpago.
Ebrio de luz nocturna y de espacio absoluto,
vibrando en el abismo sorprendido,
se marchó a vivir dentro de la canción de un ave.

Justo Jorge Padrón


Nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1943. Fue secretario general del PEN Club Español de 1983 a 1990. Dirigió la revista internacional plurilingüe Equivalencias. Ha dado conferencias y lecturas de sus poemas en más de sesenta países. Ha publicado quince libros de poesía, cinco antologías, y veinte libros de ensayo y traducción. Su poesía ha sido vertida a treinta y siete idiomas.
Ha ganado, entre otros, los premios de poesía : Europa de Literatura 1986, en Yugoslavia: Gran Premio Internacional de Literatura de Sofía en Bulgaria en 1988; Premio Orfeo de Bulgaria en 1992; Premio Internacional de la Academia Sueca en 1972; El Premio de la Asociación de Escritores Suecos al mejor libro de poesía europea de 1976 por Los Círculos del Infierno, obra ya traducida a 22 idiomas; Medalla de Oro de la Cultura China, 1983; Medalla de oro de Bruselas de 1981; Corona de Oro del Festival Internacional de Struga de 1990 en Macedonia por el conjunto de su obra poética. En 1994 obtiene el Premio Blaise Cendrars de de los encuentros Internacionales de Suiza; en 1996 el Gran Premio Internacional Nichita Stanescu de Rumania. En 1982 organizó y presidió el Sexto Congreso Mundial de Poetas en Madrid, en 1992 el Festival Internacional de Garachico en Tenerife; desde 1996 dirige el Festival Internacional de Poesía de Las Palmas.

jueves, junio 28, 2012

'No eres los otros'

(Jorge Luis Borges e Maria Kodama)

No te habrá de salvar lo que dejaron
Escrito aquellos que tu miedo implora;
No eres los otros y te ves ahora
Centro del laberinto que tramaron
Tus pasos. No te salva la agonía
De Jesús o de Sócrates ni el fuerte
Siddharta de oro que aceptó la muerte
En un jardín, al declinar el día.
Polvo también es la palabra escrita
Por tu mano o el verbo pronunciado
Por tu boca. No hay lástima en el Hado
Y la noche de Dios es infinita.
Tu materia es el tiempo, el incesante
Tiempo. Eres cada solitario instante.

Jorge Luis Borges,
in 'La moneda de hierro'(1976)

‘Ars Poetica’


Mirar el río hecho de tiempo y agua
Y recordar que el tiempo es otro río,
Saber que nos perdemos como el río
Y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
Que sueña no soñar y que la muerte
Que teme nuestra carne es esa muerte
De cada noche, que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
De los días del hombre y de sus años,
Convertir el ultraje de los años
En una música, un rumor y un símbolo,
Ver en la muerte el sueño, en el ocaso
Un triste oro, tal es la poesía
Que es inmortal y pobre. La poesía
Vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
Nos mira desde el fondo de un espejo;
El arte debe ser como ese espejo
Que nos revela nuestra propia cara.
Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
Lloró de amor al divisar su Itaca
Verde y humilde. El arte es esa Itaca
De verde eternidad, no de prodigios.
También es como el río interminable
Que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
Y es otro, como el río interminable.

Jorge Luis Borges
Argentina (1960)

lunes, junio 04, 2012

''Elegía pura''

(Painting by Willem Haenraets)


Aún me dura la melancolía.
Allá por el sinfín cantaba un gallo
agrandando el silencio perla y malva
en que el lucero azul se disolvía.

Olía a cielo, a ella, a poesía.
Sin volver a mirar me fui a caballo.
Maduraban las frutas y sus frutas.
A ella y a jardín secreto, olía.

Me fui, me fui como por un romance
donde fuera el doncel que nunca vuelve...
la casa se quedó con su ventana,

hundida entre la ausencia, al pie del alba.
Flotó su mano y yo me fui a caballo.
Aún me dura la melancolía.

Eduardo Carranza

domingo, mayo 06, 2012

Dia

¿De qué cielo caído,
oh insólito,
inmóvil solitario en la ola del tiempo?
Eres la duración,
el tiempo que madura
en un instante enorme, diáfano:
flecha en el aire,
blanco embelesado
y espacio sin memoria ya de flecha.
Día hecho de tiempo y de vacío:
me deshabitas, borras
mi nombre y lo que soy,
llenándome de ti: luz, nada.

Y floto, ya sin mí, pura existencia.

Octavio Paz

miércoles, abril 11, 2012

A MI ALMA


Siempre tienes la rama preparada
para la rosa justa; andas alerta
siempre, el oído cálido en la puerta
de tu cuerpo, a la flecha inesperada.

Una onda no pasa de la nada,
que no se lleve de tu sombra abierta
la luz mejor. De noche, estás despierta
en tu estrella, a la vida desvelada.

Signo indeleble pones en las cosas.
luego, tornada gloria de las cumbres,
revivirás en todo lo que sellas.

Tu rosa será norma de las rosas;
tu oír, de la armonía; de las lumbres
tu pensar; tu velar, de las estrellas.

Juan Ramón Jiménez

La noche


La noche
El dormir es como un puente
que va del hoy al mañana.
Por debajo, como un sueño,
pasa el agua, pasa el alma.

Juan Ramón Jiménez

miércoles, diciembre 28, 2011

Homenaje a Manuel Puig




(General Villegas, Província de Buenos Aires, 28 de dezembro de 1932 — Cuernavaca, 22 de julho de 1990)

(La felicidad...Eres mujer, y por lo tanto esquiva.)

(La muerte es lo peor porque la gente te olvida. )

(Que lo pases bien en la estancia, estudia inglés y trata de aprender por último, nunca al principio, la palabra "yes", que significa... ¡Sí! Usando poco ese monosílabo conquistarás al mundo...)

Manuel Puig


Escritor, novelista y dramaturgo argentino, de obra provocativa, audaz e innovadora y personalidad compleja y comprometida. Manuel Puig nació en el seno de una familia de clase media, de padre comerciante, Baldomero Puig y madre María Elena Delle Donne, una mujer con estudios universitarios, hecho poco común para la época. En 1946 la familia se traslada a la ciudad de Buenos Aires, donde cursó sus estudios secundarios en el Colegio Ward de Ramos Mejía( La Matanza). En 1950 se inscribió en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires, un año después se cambió a la de Filosofía y Letras, pero lo que realmente le interesaba era ser cineasta. En 1956 Manuel Puig viajó a Roma (Italia) con la ayuda de una beca y estudió cine en el "Centro Sperimentale di Cinematografia". Tras un fugaz paso por París (Francia), en 1958 llegó a Londres (Inglaterra), donde escribió su primer guión en inglés, por considerar que era la lengua del cine. En 1960 volvió a Buenos Aires y trabajó como asistente de dirección de cine entre 1961 y 1962. Tiempo después, Manuel Puig se mudó a Nueva York (Estados Unidos), donde inició su primera novela, "La traición de Rita Hayworth", que tras numerosos problemas, pudo publicarla en 1968. En 1967 regresó a Buenos Aires, donde comenzó su obra "Boquitas pintadas", novela que fue publicada en 1969, llevada al cine años después y lo convirtió en un autor de renombre. En 1976 se produjo en Argentina un golpe militar autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional", y Manuel Puig recibió amenazas del grupo parapolicial conocido como "Triple A", debiéndose exiliar a México. Ese mismo año publicó "El beso de la mujer araña", novela que le otorgó reconocimiento internacional, donde cuenta la historia de dos detenidos (un preso político y un perseguido sexual) que comparten la celda en una cárcel. Entre 1978 y 1980 vivió en Nueva York, donde dictó cursos de escritura creativa en la Universidad de Columbia. En 1980 Manuel Puig se radicó en Río de Janeiro (Brasil), donde hizo una adaptación para cine de "El beso de la mujer araña" en 1985, y más tarde se convirtió en una comedia musical, en una ópera y en una obra de teatro. A fines de 1989 se trasladó a Santa Marinella (Italia), donde escribió el guión inédito "Vivaldi", sobre la vida del compositor. Un año más tarde Manuel Puig regreso a México, donde compró una casa en Cuernavaca, pero tras un ataque de vesícula fue operado de urgencia y falleció.