lunes, abril 25, 2011

Al silencio


Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría,
todo el hueco del cielo,
toda la cavidad de la hermosura
no bastaría para contenerte,
y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera
oh majestad, tú nunca,
tú nunca cesarías de estar en todas partes,
porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,
porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,
y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.


Gonzalo Rojas
De 'Contra la muerte', 1964.
(Gonzalo Rojas Pizarro, Lebu, 20 de diciembre de 1917 – Santiago, 25 de abril de 2011)

martes, abril 19, 2011

'Espergesia'


('Espergesía' Painting by Flor Pachas - Peru-)


Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha...
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico... y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de ferétro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.

Todos saben... Y no saben
que la Luz es tísica,
y la Sombra gorda...
Y no saben que el misterio sintetiza...
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.

César Vallejo
Los heraldos negros (The Black Heralds) (1918)

sábado, abril 09, 2011

Playa

(Tela de Joaquín Sorolla y Bastida)


Las barcas de dos en dos,
como sandalias de viento
puestas a secar al sol.

Yo y mi sombra, ángulo recto.
Yo y mi sombra, libro abierto.

Sobre la arena tendido
como despojo del mar
se encuentra un niño dormido.

Y la estela de su marcha
abierta al igual que un libro.

Y yo, leyendo en los muros
del ángulo de su huida
los imposibles estímulos.


Manuel Altolaguirre
en Las islas inventadas
Antologia de los Poetas del 27

Mi fe


Bajo el azul derramará verdores
tan obstinada aspiración de cielo
y, a cada canto de ave, en la espesura
responderá una estrella con su brillo.

Aves, lunas, manzanas y luceros
llenarán de sonrisas los cristales
de las cintas del agua que, en el prado,
murmuran y equivocan sus caminos.

La sierpe abrazará de nuevo el tronco,
hombre y mujer se sentirán desnudos,
ángeles guardarán con sus espadas
los dinteles de luz y, otra vez fuera,
amargo llanto para los mortales

Manuel Altolaguirre
(29 June 1905 - 26 July 1959) was a Spanish poet, an editor, publisher, and printer of poetry, and a member of the Generation of ’27.
Born in the Andalusia city of Málaga in 1905, Altolaguirre’s collaborative poets included Emilio Prados, Vicente Aleixandre, and Federico García Lorca. After completing law studies in Granada, Altolaguirre founded the magazine Ambos and returned to Málaga to start the printing shop Imprenta Sur (’Southern Press’), where he drew together many of his friends, publishing most of their early verse.

miércoles, marzo 23, 2011

El color imposible de la tarde


Si tuviera que elegir
prefiero la distancia,
los colores imposibles de la tarde.
Prefiero estar perdido en medio de mis sueños.
Si tuviera que elegir,
elegiría tu silencio de amor que nunca llega.
Así no me recordarás a nadie.
Si tuviera que elegir
preferiría la carne de tus labios,
esa mezcla de futuro y de agonía,
ese puñal suave que me clavas
y que yo tan pronto olvido.

Antonio José Mialdea
De "Si ves que te hablo y anochece" 2004

Canción de luna

En el aro ligero de la luna
canta para mí solo un ruiseñor.

A cada golpe de oro de su pico
brota en el aire una constelación.

Canta el pájaro pardo dulcemente
y se eriza de plumas y palor.

Cuando se pone el pecho más delgado,
dice mucho más clara su canción.

Morir, acaso, es continuar un sueño
de luna en luna y de sol en sol.

Baldomero Fernández
Su nombre completo era el de Baldomero Eugenio Otto Fernández Moreno; se quitó tres de ellos para la vida de las letras, y quedó Fernández Moreno. Poeta y prosista. Nació en Buenos Aires, el 15 de noviembrede 1886.

A los seis años de edad, fue llevado a España, vivió en Barcelona hasta 1896, y desde entonces en Madrid, donde realizó sus estudios secundarios. A fines de 1899, regresó a la Argentina, ingresando a la Universidad de Buenos Aires; siguió los estudios hasta graduarse de médico en 1912.

Comenzó a ejercer en la campaña, radicándose en Chascomús, y luego en Catriló ( La Pampa). En 1915, apareció su primer libro Las iniciales del misal, al que seguiría en 1916, Intermedio provinciano, elogiado por Leopoldo Lugones. Establecido nuevamente en la capital, habitó la casa de la Av. Rivadavia 8897, esqu. Juan F. Olmos, durante un cuarto de siglo. Ocupado en su profesión, en 1917, publicó Ciudad, significativa recopilación de poesías íntegramente dedicadas a una visión extraordinaria de Buenos Aires.

Vinieron luego: Por el amor y por ella (1918); Campo Argentino (1919); Versos a Negrita (1920); Nuevos Poemas (1921); Mil novecientos veinte y dos y Cantos de amor, de luz, de agua (1922). Entre 1921 y 1924, volvió a residir en Chascomús, donde escribió Aldea española que obtuvo el Primer Premio Municipal. En 1949, editó Parva, que mereció el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, que le fue entregado en junio de 1950. Al recibirlo pronunció un extraordinario discurso que ha quedado como su bellísima despedida, pues murió el 7 de julio de dicho año. Dejó entre otros libros inéditos la Guía Caprichosa de Buenos Aires, que son apuntes de un caminante.

martes, febrero 08, 2011

'Entre irse y quedarse'


Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.

La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.

Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.

Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.

Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.

La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.

En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.

Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.


Octávio Paz

DE LA BREVEDAD ENGAÑOSA DE LA VIDA


Menos solicitó veloz saeta
destinada señal, que mordió aguda;
agonal carro por la arena muda
no coronó con más silencio meta,

que presurosa corre, que secreta,
a su fin nuestra edad. A quien lo duda,
fiera que sea de razón desnuda,
cada Sol repetido es un cometa.

¿Confiésalo Cartago, y tú lo ignoras?
Peligro corres, Licio, si porfías
en seguir sombras y abrazar engaños.

Mal te perdonarán a ti las horas:
las horas que limando están los días,
los días que royendo están los años.


Luis de Góngora
(1561 – 1627)
Poeta cumbre de la poesía castellana. Nació y murió en Córdoba Durantes su juventud fue alegre, libertino e, incluso, pendenciero. Para los veinte años ya debiera estar ordenado de sacerdote, pero, a causa de su vida licenciosa, no llegó a ser sacerdote hasta los cincuenta años. Fue capellán, en Madrid, de Felipe III.

lunes, diciembre 06, 2010

'Solo soy la sombra'


Ya solo soy la sombra de tu ausencia,
una oscura mitad que se acostumbra;
dulce granada abierta en la penumbra,
madura a tu rigor. Sorda existencia.

Desmayado vivir, ciega obediencia
que la memoria de tu voz alumbra.
Pupila fiel; ojo que no vislumbra
su cielo. ¡Ángel caído a tu sentencia!

Desterrado de asombros y colores
beso mi cicatriz y la humedezco
en salobres cristales lloradores.

Me aclimato al olvido que padezco.
Ya los agudos garfios heridores
la inútil apagada carne ofrezco.


Emilio Ballagas, Cuba, 1908

viernes, noviembre 19, 2010

'Bordas de hielo'


Vengo a verte pasar todos los días,
vaporcito encantado siempre lejos...
Tus ojos son dos rubios capitanes;
tu labio es un brevísimo pañuelo
rojo que ondea ¡en un adiós de sangre!

Vengo a verte pasar; hasta que un día,
embriagada de tiempo y de crueldad,
vaporcito encantado siempre lejos,
¡la estrella de la tarde partirá!

Las jarcias; vientos que traicionan;
¡vientos de mujer que pasó!
Tus fríos capitanes darán orden;
¡ y quien habrá partido seré yo...!



Cesar Vallejo*


Cesar Abraham Vallejo Mendoza*
nació en Santiago de Chuco, Perú, en 1892. En 1918 publica su primer libro de poemas: Los heraldos negros. En 1920 es acusado injustamente y encarcelado durante 112 días. En 1922 publica Trilce; un año después, publica algunas prosas y viaja a París.

En 1928 viaja a la Unión Soviética y a su regreso a París rompe con el APRA. En 1929 regresa a la Unión Soviética y un año después viaja a España. Regresa a París pero es expulsado por razones políticas; se translada entonces a España de nuevo.

En 1931 publica su novela Tugsteno. Viaja de nuevo a la Unión Soviética y se inscribe en el Partido Comunista de España. En 1932 regresa a París y vive en la ilegalidad. En 1937 asiste al Congreso de Escritores Antifascistas en Madrid.

Murió en Paris, un día del cual tenía ya el recuerdo, en 1938. En 1939 se editan, de manera póstuma, los Poemas humanos.